Carta de un adicto: "Adiós querido papá"

"Lo siento mucho papá porque creo que ésta es la última vez que me podré dirigir a voz, enserio, lo siento mucho.

Es tiempo de que sepas la verdad, voy a ser breve y claro, la droga me mató papá; conocí a mis asesinos a eso de los quince años; es horrible, ¿no es cierto papá?.

 

 

Sabes cómo fue: un ciudadano muy elegantemente vestido y que se expresaba muy bien nos presentó a nuestro futuro acecino: “LA DROGA “, yo intenté rechazarla, de veras lo intenté, pero este señor se metió con mi dignidad diciéndome que yo no era un hombre, no es necesario que diga nada más, ¿no es cierto?

Así ingresé al mundo de las drogas, no hacía nada sin que las drogas estuvieran presentes; yo sentía más que las demás personas y la droga, “MI AMIGA”, sonreía...."